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El Timo de Emiliano

No es la primera vez y, con toda seguridad, tampoco será la última. Emiliano García-Page vuelve a explicarnos qué es el auténtico socialismo, reivindicándose como el guardián del "solar" del PSOE mientras nos recuerda, una vez más, lo malo que es Pedro Sánchez, los peligros del nuevo modelo de financiación autonómica catalanista y toda la retahíla habitual: "bla, bla, bla".

El Mundo - Emiliano García-Page: "El modelo de financiación autonómica es un atentado grave contra la igualdad"

Es de recibo cerrar el párrafo anterior con "bla, bla, bla", porque eso resume con bastante fidelidad el contenido. Emiliano lleva años contando exactamente la misma historia. Mucho lirili y poco lerele. Mucho ruido y pocas nueces. Grandes palabras que, una vez pronunciadas, se disuelven como un azucarillo. Se evaporan como el dolor de cabeza al tomar una aspirina ... psffffffff.

Sus declaraciones se han convertido en una tradición política. Un clásico del costumbrismo español que ya compite con Wikipedia - El timo de la estampita

Porque, cuando llega la pregunta inevitable --si piensa hacer algo, impulsar alguna iniciativa o respaldar las acciones de quienes sí están dispuestos a actuar--, la respuesta siempre es la misma: No, Niente, Nada.

Desde un punto de vista político, e incluso humano, su comportamiento resulta comprensible. Da voz a lo que una parte importante del socialismo piensa en privado. Pero también sabe que cualquier paso más allá de las declaraciones supondría su inmolación política, tanto como presidente de Castilla-La Mancha como dentro del propio PSOE.

Y ahí reside el verdadero problema. El coronel no tenía quien le escribiera. Emiliano no parece tener quién le acoja cuando abandone la política.

Estudió Derecho, pero su vida profesional ha transcurrido dentro del PSOE: cargos orgánicos, concejal, diputado, presidente autonómico ... Wikipedia - Emiliano

Quizá encuentre acomodo en alguna fundación, algún consejo consultivo o cualquier otro organismo donde los favores acumulados durante décadas terminen dando sus frutos. No sería un caso excepcional. Otra pobre víctima de las puertas giratorias que políticos como Emiliano prometen eliminar.

Lo que sí parece evidente es que Emiliano es, ante todo, un hombre de partido, un soldado del mismo. Un profesional de la política cuya trayectoria no ofrece indicios de nada al margen de las estructuras del poder político. Si, ese ecosistema parasítico.

Por eso sus discursos producen una curiosa sensación de déjà vu. El diagnóstico suele ser certero; la terapia, inexistente. Denuncia, advierte, critica y previene. Después, exactamente igual que la vez anterior, no ocurre absolutamente nada.

Ese es el verdadero timo. No intenta convencer a nadie de que el problema existe. Su objetivo es convencer a la audiencia de que denunciarlo, equivale a combatirlo.

Mérito ninguno, por tanto, el que atesoran las declaraciones, y el que posee su autor. Demérito hemos de concluir.