Yoli, El Trabajo y la OIT¶
Yoli, la misma que contempla el problema de la vivienda desde un ático de 443 m2 --financiado, por supuesto, con dinero público--, no parece dispuesta a abandonar el trabajo. Por eso aspira a cambiar el Ministerio de Trabajo por la OIT, la Organización Internacional del Trabajo.
Algunas informaciones sitúan el salario del cargo en torno a los 150.000 euros netos anuales; otras elevan la cifra hasta los 200.000. En realidad, el importe es lo de menos. Lo relevante es que representa una salida profesional difícil de rechazar para alguien acostumbrado a un determinado nivel de vida: un ático de más de 400 metros cuadrados, viajes institucionales a los Óscars, hoteles de lujo en Grecia a 700 EUR la noche y tal y cuál.
Nadie duda de que Yolanda Díaz trabaja intensamente.Lo hace, una vez sí y la siguiente también, reclamando explicaciones al Gobierno por los casos de corrupción que lo rodean, como si ella no formara parte del propio Gobierno. E incluso amenaza con hacer algo, faltaría más. Pero la realidad tiene un límite evidente: nunca llega a eso de hacer no vaya a ser que pueda poner en riesgo su permanencia en el Consejo de Ministros.
Porque una vez alcanzadas las más altas cotas del poder, no va a ser ella la guapa que se avenga a dejar el sillón, con lo cómodo y calentito que es.
Una comunista de pro, de las de igualar a todos por abajo y disfrutar ella en la elite y cobrar por los servicios prestados al aprendiz de dictadorzuelo de turno. El cuál paga con la candidatura a la OIT, por no haberle dejado caer, y ni tan siquiera haber amagado con ello. Hoy por mí y mañana por tí. Un clásico español.
Al ciudadano de a pie sólo queda el consuelo de saber que en su propio partido ya hace algún tiempo que le dieron la patada.